El dilema entre lo analógico y lo digital
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Cuando alguien decide probar por primera vez GTD lo primero que experimenta es una sensación de libertad que inunda todo su ámbito personal. Es como si durante toda nuestra vida hubiésemos llevado una especie de mascara que nos impedía ver las cosas con claridad. Una vez que vas conociendo la metodología, como es lógico, te van surgiendo muchas dudas que poco a poco mediante la lectura atenta de la bibliografía del Sr. Allen y la consulta de los distintos blogs de calidad que hay por suerte en nuestra lengua, se van despejando. Pero hay un momento en el que nos asalta un dilema que casi nos absorbe por completo. Ese momento es justo cuando ves que el papel resulta insuficiente para gestionar tu sistema y te pones a pensar que algo debe cambiar. Se produce entonces el dilemas entre lo analógico y lo digital. Yo llamo a este momento, la reconexión a matrix, por aquello de la película.
En mi caso seguí al pie de la letra la guía de implantación del método y por consiguiente me tuve que desconectar del mundo digital durante algunos meses, hecho que me vino genial puesto que recuperé parte de la creatividad perdida gracias a la propia metodología y al uso del papel y el lápiz.
Es en el momento de la reconexion a matrix cuando te surge el dilema y reconozco que es complicado tomar decisiones. Yo por ejemplo tras casi dos meses probando e incluso programando aplicaciones adaptadas a mi forma de trabajo, al final decidí mantener un sistema híbrido. Sigo gestionando mi agenda con una moleskine y mis acciones con omnifocus y aun así aún tengo duas respecto a la aplicación que uso.
Mi consejo es desmenuzar tu sistema y analizar cada uno de los procesos que llevas a cabo para analizar realmente que es lo que te conviene. No obstante es recomendable no dejar nunca el papel y el lápiz, sobre todo para ejercer el duro oficio de pensar. Os recomiento la siguiente entrada publicada en El Canasto por nuestro querido amigo Jeroen Sangers.
Antonio José Masiá Guerrero









3 Comentarios
nov 25, 2011 @ 19:35:59
Totalmente de acuerdo. El papel y lapiz es un excelente auxiliar de nuestra mente porque nos permite enfocarnos más en lo que estamos haciendo. Imprescindible.
Saludos
JC
http://comomeorganizo.blogspot.com
Twitter: @ComoMeOrganizo
Ultima Nota: Habitos – Seamos Ordenados
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ene 08, 2012 @ 14:55:05
Hola: Yo aquí en Argentina no consigo una Moleskine, y si existen son carísimas!! ¿que me recomienda?¿como divide Ud las categorías???¿que debo poner en la parte de proyectos? o debo destinar una hoja por cada proyecto??? Gracias por toda su información… Yo recién estoy comenzando y solo me limitaba a un Anotador de tareas, donde van todas mis tareas… Ahora intentaré improvisar el método en otro anotador dividido por secciones…
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ene 08, 2012 @ 16:10:05
Lo de la usar una Moleskine es realamente algo muy personal. Es cierto que son unas libretas preciosas pero la verdad es que son caras y además difíciles de encontrar. Quizas pueda encontrarlas a buen pecio en la tienda online de Amazon. Respecto a lo que me comenta de la división en categorías, la gestión de los proyectos, le sugiero que lea la entrada que publique titula GTD en baja tecnología, es decir en papel. En dicha entrada explico como propone David Allen hacerlo con un simple organizador personal en formato papel. El como organizar la información es algo muy personal. Recuerde que GTD es un método que solo nos indica que es lo que tenemos que hacer pero no el como debemos hacerlo. De todas formas le indico que básicamente se trata de gestionar las acciones siguientes, a la espera y las acciones algún día, tal vez. Dentro de cada apartado en la libreta o clasificador que use, podría usar una hoja para cada contexto, es decir, @llamadas, @casa, etc. Cuando llene una hoja, use otra y así sucesivamente. Lo importante en el inicio es hacerse con los hábitos, fundamentalmente el de la recopilación.
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